CASO
DOS DE VICTIMIZACIÓN ACTIVA..
Breve descripción del problema a abordar
Resumen del problema:
El acoso ha
ocurrido en un aula de 28 alumnos donde hay una mayor cantidad de niñas(15
niñas) que de niños(13 niños) y donde la media de edad se sitúa en 11 años.
Para poder indagar
sobre el carácter, la gravedad del acoso y la calidad de las relaciones entre
los alumnos se ha realizado un estudio del acoso más pormenorizado. Para ello
se ha podido pasar a los alumnos en cuestión algún tipo de test sociométrico o sociograma a través
de los cuales nos pueden permitir analizar la estructura social del grupo en
cuestión, los términos de aceptación o rechazo entre estudiantes (grado de
cohesión grupal, identificación de alumnos populares, rechazados o ignoradas
por sus compañeros). Además, se ha realizado un autoinforme y un
heteroinforme y así poder captar las diferentes perspectivas del acoso
acontecido.
En el autoinforme
de victimización,
cuestionarios en los que se pide al alumnado que indique la frecuencia con la
que padece o sufre ciertos tipos de violencia escolar, la alumna se siente muchas veces maltratada
verbal, psicológica y físicamente. En multitud de ocasiones soporta abusos
verbales, aislamiento social, rechazo y sufre de manera continuada varios
conatos de ciberacoso a través de internet y el móvil.
Por lo tanto, según la
opinión de la alumna que sufre este tipo de acoso, la presión de la clase sobre
ella es mucho mayor de lo que la clase cree u opina.
Ella cree que está
sufriendo un verdadero calvario y que ya no puede soportarlo más.
Según comenta, no
soporta más esta situación de vacío sobre ella, llegando a opinar que no tiene
ningún amigo o compañero en quien apoyarse o confiar en el aula y en el centro.
Esta situación se ha agravado
a tal punto que se ve aislada socialmente de la clase.
Ella comenta que ha
hablado de esta circunstancia con su familia, pero sin llegar al fondo de la
problemática.
No comprende por qué
se meten con ella, por qué sufre este tipo de acoso, que ella cree que no causa
ningún mal a sus compañeros y que ha tratado de cambiar su personalidad.
Aun así, a ella le han
comentado sus compañeros que se meten con ella porque les gusta, porque saben
que le molesta, porque es rara y diferente.
En el hetereoinforme, pasado a los alumnos restantes de la clase se puede observar que la alumna
no es querida por el grupo. Por ello puede apreciarse, que un gran número de
ellos, 20, la ven como un claro riesgo de bullying, es decir, que es una clara
candidata a sufrir acoso escolar, ya que, han observado como un gran número de
alumnos realizan sobre ella dejamientos, abusos físicos y verbales,
intimidaciones, aislamiento social, rechazo, maltrato psicológico, e incluso
ciberacoso.
En dicha gráfica,
puede observarse que dos alumnos quieren ser sus amigos, aunque ella ha opinado
que no confía en ellos y que no tiene amigos.
La clase opina que la
alumna es muy inconformista, discute por cualquier aspecto, les lleva la
contraria, trata de llamar la atención y la ven diferente al resto de los
alumnos.
Pautas de intervención
Para tratar de solventar esta situación se ha tratado de intervenir a
través de una metodología o programa ayuda entre iguales.
A través de este plan de acción el perfil del alumno ayudante ante todo
debe de inspirar confianza en la alumna y en el profesor y así servir de canal
entre alumna-profesor.
Debe estar dispuesto y motivado para resolver los posibles conflictos que
puedan suceder en el aula, por lo que éste o estos alumnos deben tener una
personalidad fuerte y una actitud positiva.
En el estudio realizado se puede observar que los alumnos 12 y 20 son los mejores
alumnos porque el 12 es el más votado por el resto de la clase como por ser el
más respetuoso y que ayuda a los demás. El 20 porque la alumna siente afinidad
hacia él.
Estos alumnos tratarán
de integrar a la alumna en clase ayudándola en todo momento y tratando de
solventar los posibles conflictos a nivel social que aparezcan en clase.
A la alumna se le aconseja que evite cualquier situación en la que se
pueda quedarse sola con los supuestos acosadores y no ir al colegio sola.
Comunicar a las autoridades competentes el posible ciberacoso que está
sufriendo, debido a que ello puede transformarse en una falta penal y evitar
cualquier contacto por ello a través de las diferentes redes sociales con los
acosadores.
Se tratará en todo momento de solventar y erradicar cualquier indicio de
acoso o abuso de estos alumnos sobre esta alumna o derivación a otros alumnos
del aula o centro.
Se realizará una
reunión en dirección en la que deben estar el tutor, director y/o jefe de
estudio y los alumnos acosadores. En dicha reunión se les informarán del daño
que están realizando y de las consecuencias a nivel educativo y a nivel legal,
llegando a informar a las autoridades competentes. Se les informarán que todo
acontecido se registrará en el expediente del centro y que a sus familiares se
les informará de todo lo sucedido.
Mi opinión sobre el Supuesto de acoso.
La alumna se ve claramente, que es una alumna activa.
No controla sus impulsos defendiéndose atacando, con lo que la situación
se agrava, en lugar de informar al tutor antes de que la situación se desborde.
Se puede observar como es una alumna que no es popular dentro del aula,
aunque sí que le gusta llamar la atención de manera exagerada, por lo que sus
alumnos la tachan de rarita.
Posee nulas o escasas habilidades sociales, por lo que habría que
plantearse desarrollar con ella unas pautas para tratar de solventar esta
situación, a través de un modelado, una serie de indicaciones, pasos para
socializarse,…
No se habla en el sociograma del ámbito familiar, ya que, su situación familiar
puede demarcar y determinar mucho la situación.
Mis pautas de actuación:
Después de haber informado
como he citado anteriormente a
acosados, acosadores, familias
y haber informado de sus actos y posibles consecuencias, como tutores deberemos de actuar sobre ellos de
manera inflexible procurando que este tipo de comportamientos no vuelvan a
repetirse en el aula y en el centro.
Para ello debemos de promover un
ambiente o clima positivo en el aula para tratar de reformar el autoestima o refuerzo personal del
alumnado.
Realizar varias dinámicas de trabajo en grupo o programas de apoyo para
trabajar la atención a la diversidad, la no discriminación social, género...
Realizar talleres y/o charlas para trabajar la no violencia de género,
la convivencia
ente iguales, concienciarles en la igualdad de las personas, …para ello
podremos pedir ayuda a la policía nacional, oficina de menores, trabajadoras
sociales…
Talleres de utilización correcta de las
nuevas tecnologías, trabajando con ellos los posibles casos de ciberbullying y sus
consecuencias.
Desde luego desde el aula y desde el centro
no aconsejaremos la prohibición en el uso de las tecnologías, y si regularlo de
acuerdo a unas pautas correctas de seguimiento.
Deberemos informar a los padres que
desde el centro aprovecharemos las diferentes competencias educativas
para formar hábitos saludables en:
-
Favorecer la convivencia.
-
Trabajar la empatía.
-
Favorecer la autoestima.
-
La utilización de las tecnologías de manera correcta.
Aplicación de programas de comunicación
y habilidades sociales
Independientemente
de que se vuelva a manifestar o no el acoso en el contexto escolar, el
centro antes de actuar debe conocer cuál es la mejor forma de detectarlo,
afrontarlo y erradicarlo, para poder así contribuir al desarrollo óptimo
de la convivencia del alumnado.
El acoso debe considerarse como falta
muy grave y los alumnos deben atenerse a ella.
Los alumnos deben tratar de reparar el
daño moral infligido.
Si la gravedad lo sugiriese el director
dará a conocer el caso a la fiscalía de menores, por lo que causaría un daño
penal.
Para poder observar que la intervención
ha sido o no efectiva deberemos:
Posteriormente a la toma de medidas
sancionadoras y reparadoras, se deberá seguir haciendo un estudio posterior y
un seguimiento, para tratar de controlar futuros conatos de acoso a éste caso
en particular y a casos posteriores.
Para ello seguiremos
un seguimiento exhaustivo del ambiente de la clase, en las diferentes áreas,
actividades, en los juegos en el patio, ratos de ocio…
Volviendo a hacer un
sociograma y fomentando muchas actividades de grupo…
Hablando con los
compañeros que le están ayudando y con los acosadores, con las familias, etc….
Posibles similitudes o comparación entre los otros
supuestos o casos planteados
Comparándolo con el
primer caso de situación de victimización de tipo pasivo, el alumno que está
siendo acosado, es un alumno que tiene buena relación con sus compañeros, pero
le faltan habilidades sociales.
Es un alumno con una
buena relación familiar y su familia tiene conocimiento con lo acontecido en el
colegio.
Este alumno es mucho
más hermético, con una personalidad totalmente diferente, es un niño tímido y trata
de no llamar la atención.
No le da tanta
importancia lo que le está sucediendo, los observadores creen que le están
pasando más cosas de las que él dice.
El ambiente del aula,
en general es bueno, nadie sufre acoso, aunque sí que hay alguno que está
desplazado socialmente, pero el grupo no
lo nota y no le da importancia.
En el último caso en
el de situación de riesgo, el alumno no se siente acosado, solo se siente
aislado aunque el resto de la clase lo ve como un maltrato.
El alumno no tiene
amigos y se ve maltratado.
Como se puede ver en
todos los casos las víctimas son totalmente diferentes y aunque estén sufriendo
una situación de maltrato o aislamiento según sean ellos así lo perciben. La
clase, por el contrario, sí que nota siempre que algo pasa, menos en el caso de
aislamiento de grupo clase, quizás por ser más silencioso.
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